Behind the scene

Por Shaka

(Reportaje sobre el fansub)


Internet ha supuesto una gran revolución en el mundo de la animación y el cómic japonés. Conocidos universalmente como “anime” y “manga”, dicha revolución ha afectado más bien a los territorios de fuera de Japón, posibilitando que aficionados de todos los rincones del globo hayan podido disfrutar de series que, de no haber sido por la red, jamás habrían visto en sus respectivos países de origen.

Este fenómeno no habría sido posible sin los comúnmente denominados “fansubers”: aficionados al anime que cuelgan versiones subtituladas en Internet sin ninguna compensación económica. Mucho han evolucionado los fansubs desde sus inicios, puesto que los primeros subtitulados, de fuentes de letra sencillas y color amarillo (para permitir un mejor visionado de los videos al ser pasados a VHS), han dado paso a ediciones que nada tienen que envidiar a las profesionales.

Hoy en día hay multitud de fansubs en la red, y cientos de series disponibles para los gustos más variados. Sin embargo, muy pocas de las personas que descargan anime de Internet son conscientes del gran trabajo humano que hay detrás de cada episodio.

He formado parte de dos fansubs españoles, y aunque no he llevado un papel lo que se dice activo (me he limitado a ser traductora de, entre otras, Yami no Matsuei, las ovas de Fuyu no Semi o Zetsuai since 1989 / Cathexis), por mis circunstancias conozco bastante el proceso elemental que hay detrás de los proyectos, desde que se propone realizar una serie/película/ova hasta que queda colgada para su distribución.

Espero que este pequeño reportaje os ayude a comprender un poco mejor cómo funciona un fansub, y satisfacer así la curiosidad de más de uno.

Debería empezar mencionando los puestos principales que, por lo general, hay en un fansub. Cada grupo tiene su modus operandi, pero a grandes rasgos, estos son:


- Traductor: se encarga de traducir al idioma local. Algunas personas con conocimientos de japonés lo hacen de oído, aunque lo más habitual es partir de un capítulo fansubeado en inglés y traducir dichos subtítulos.

- Corrector: lee y revisa la traducción, para detectar posibles fallos tipográficos, ortográficos, de concordancia, etc. También vela por el estilo que se le ha decidido dar a la serie (mantener o no los sufijos de cortesía japoneses, como –kun, –san, etc).

- Timer o sincronizador: crea un archivo con los tiempos en que tienen que aparecer en pantalla los subtítulos creados por el traductor, estableciendo puntos de entrada y salida. Normalmente se crean a partir de la onda de sonido de los videos. También se encarga de hacer los tiempos de los karaokes.

- Efectista: es la persona que hace los efectos visuales de los karaokes, los carteles, el estilo de los subtítulos (fuente, color, sombras…), recibiendo el nombre de FX o “karaokeman” si se dedica exclusivamente a ello. También revisa que todos los elementos estén colocados correctamente (subs, carteles, notas de traducción, etc).

- Compresor: encargado de comprimir el video base junto a los archivos anteriormente elaborados, tras haber dado el editor su visto bueno.

- Quality Checker: es la persona que visualiza por primera vez el capítulo una vez hecho, para detectar posibles fallos de coordinación (subtítulos que aparecen a destiempo), errores de traducción que no vio el corrector, etc. Lo idóneo es que el compresor y el QC no sean la misma persona.

- Seeder: persona que se ofrece para compartir en la mayor medida posible los vídeos.

 

Tras haber especificado los puestos, pasamos a esbozar los pasos fundamentales que se toman a la hora de lanzar un proyecto en un fansub:

1) Elección de la serie: parece una tontería, pero nada más lejos de la realidad. Existen infinidad de series y ovas, por lo que dicha elección estará sujeta básicamente a los gustos de los componentes del fansub y su línea de estilo, teniendo que llegar a un acuerdo. Lo más habitual es que cada fansub se decante por un género en concreto (shojo, seinen…) y que explore el abanico dentro de cada uno.


2) Búsqueda de raw: raw es como usualmente se denomina al archivo bruto de video, ripeado bien de la televisión o extraído de un DVD, sin subtítulos. Es decir, el video en japonés puro y duro. Este paso es determinante para el futuro del proyecto, pues toda la ilusión del staff puede verse truncada si no se consiguen raws. Entre los métodos más empleados para obtenerlas, está la compra de los DVD’s japoneses (o variantes chinas), el empleo de programas P2P japoneses, o el ripeo a partir de VHS o Laser Disc (en los casos más extremos, por no haber fuentes de series antiguas).


3) Formación del equipo y distribución del trabajo: aquí se asignan las funciones entre las personas que desean participar en un proyecto. Dado que el trabajo se hace por fans y para fans, debe ser algo en lo que el fansubber realmente disfrute.


4) Traducción: el traductor, previamente, tiene que hacerse con las VOSI (versión original subtitulada en inglés), es decir, la misma serie fansubeada en inglés, en caso de no traducirla de oído a partir del japonés. Cada traductor emplea su método. En mi caso concreto (siguiendo el ejemplo de mi mentor en este mundillo), traduzco con un .txt abierto a la vez que el reproductor de video, deteniendo y reproduciendo la VOSI a medida que voy apuntando en el .txt las líneas ya cifradas al español. Es importante resaltar los tiempos de los carteles y las notas de traducción, para que el timmer pueda hacer bien su trabajo. También se ha de tener especial cuidado con la traducción de las canciones en los karaokes, debiendo acotarse a la traducción en español la traducción fonética del japonés.


5) Corrección: el corrector, como ya se ha dicho, ha de leer, revisar y corregir.


6) Timear: el timmer, valiéndose del archivo de texto con los subtítulos, ha de crear los tiempos en los que las líneas entran, a partir de un programa informático, aunque se hace manualmente, ajustando los subtítulos para que entren unas décimas de segundo antes de que empiece la frase en audio, y para que salgan también con un ligerísimo retardo, haciendo más cómoda la lectura de los subtítulos una vez montado el video.


7) Edición, efectos y carteles: una vez hechos los tiempos, el efectista ha de llevar a cabo la parte más trabajosa del proceso. Para hacer carteles se utilizan programas de edición gráfica, como Adobe Photoshop y Adobe After Effects. El resultado final depende en gran medida de la habilidad, conocimientos de los programas y sentido estético del responsable. Sin duda, junto con la traducción, es la parte del proceso que más tiempo requiere (horas, días, semanas).


8) Compresión: comprimir no es moco de pavo. Hay que tener conocimientos exhaustivos de los formatos existentes, los pros y contras de cada uno, el peso adecuado que debe tener un vídeo, los filtros a aplicar, los códecs… Un ordenador potente y un programa informático hacen el resto.


9) Comprobar calidad final: visionado puntilloso del video una vez comprimido.


10) Compartir: si se comparte por bittorrent, hay que crear el archivo torrent, validarlo, subirlo a los trackers… otro proceso a priori sencillo, pero engorroso.


Y por último, llega la mejor parte: el video se comparte por Internet, cientos de personas de todas partes disfrutan del esfuerzo realizado, y uno se puede dar por satisfecho y prepararse para lo siguiente. Así es la vida de un fansuber, hay que estar concienciado para aceptar que lo que permanece es la serie en sí, no los que están detrás. Pero el lema mismo lo dice, ha sido realizado por aficionados anónimos, y ese espíritu, el de disfrutar con lo que te gusta, contribuyendo a que otros sientan con determinada serie u ova que tiene un significado especial para ti, no tiene precio.


Eso es todo. Espero que la próxima vez que vayáis a disfrutar de un anime, sepáis mejor cómo ha llegado a vuestras manos ^^

 

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