XXII FERIA DEL LIBRO DE LAS PALMAS - Lo que pasó bajo la carpa de Nisa Arce.

ENTREVISTA A NISA ARCE - Entérate de todo lo que nuestra reportera preguntó a la nueva escritora y veterana autora de originales slash.

UN CANARIO EN LA PENÍNSULA - ¿Qué hace un chico como tú en un sitio como este? Pescadora de Estigia te acerca más aún al protagonista de la obra de Nisa Arce.

 

 

 



  • XXII FERIA DEL LIBRO de Las Palmas de Gran Canaria.

Por Pescadora de Estigia.

 

Nisa Arce y Pescadora de Estigia

 

El 20 de Abril anunciamos en Facebook que Nisa Arce publicaba su segunda novela y se haría una presentación en la XXII Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria, el día 25 de Abril a las 12:00 del mediodía. En cierta forma no pude evitar emocionarme por dos razones: es una escritora 'de las nuestras' a la que se le publica una novela y es canaria. Así que tras avisar de que si la feria se hacía donde creía, podría darme un salto a la presentación. Al final, he acabado de reportera.

El domingo, tras encargarme de asuntillos personales y 'escaquearme del trabajo', salgo de la casa de mi abuela, a escasos metros del Parque San Telmo, donde se situa la feria, para ir a la presentación. Llego un rato antes, puesto que aparte de hacer un pequeño reportaje de la feria, me han pedido también que entreviste a Nisa, y claro, ¿qué menos que presentarme antes, no? Al llegar al parque paso por el quiosco modernista que actualmente hace de cafetería, hasta llegar a las carpas blancas que se han instalado para la Feria.

 

Parque de San Telmo, quiosco

 

 

Parque de San Telmo, vista aérea

 

No puedo evitar dejar de mirar de un lado a otro. La 'cafetería' está llena pero la feria parece casi vacía. Cada carpa lleva el nombre de una librería y sin duda, las más grandes y conocidas de la ciudad están ahí. La librería de segunda mano que a veces visito está justo en frente de la carpa en la que siempre compro, que a su vez, está justo al lado de una de las librerías especializadas de la ciudad. Esa librería, que realmente son dos, está delante de los institutos y es dónde nuestras madres acaban comprándonos los libros del colegio, y una de las pocas donde encontrar los libros universitarios. Curiosamente, una amiga mía trabaja allí y me acerco para saludarla.

Apenas hablamos unos momentos, porque mi primera impresión ha sido errónea. Es cierto que por el parque apenas parece haber gente, para ser un domingo por la mañana, pero si te fijas bien, dentro de las carpas y en las mesas a la entrada de cada una, se agolpan pequeños grupos de lectores, ávidos por encontrar buenas ofertas y gastarse algún eurillo. Mi amiga así me lo confirma: las ventas están bien, incluso se vende más de lo que pensaba. Y oye, eso suena muy bien. Es a ella a quien pregunto dónde está la carpa institucional y me responde que no lo sabe, que la única que ha visto con seguridad es la carpa infantil porque la tiene a un lado, pero me envía al guardia de seguridad. Hablo con él, que amablemente me señala donde está la carpa institucional y me dice 'Ahora hay acto'. No puedo evitar sonreírle antes de responderle 'A eso vengo'. ¿Es irónico que la carpa donde Nisa hará su presentación esté detrás de la infantil? Tal vez.

Voy para allá y veo a Nisa, sin saber que es ella, hablando con otra pareja. Luego la veo entrar y hablar con algunas personas del público, que más tarde deduciría que es familia. Veo a un chico por allí, que tengo la impresión de que podrá ayudarme y no me equivoco. Es Daniel María, el editor, que me señala hacia Nisa cuando le pregunto por ella. Con algo de vergüenza pero echándole todo el morro del mundo, me voy hacia ella. Nos damos dos besos antes de que me pregunte '¿Tú eres Pescadora, no?'

Hablamos poco, porque el acto está a punto de empezar. Tomo asiento junto a la pareja que antes hablaba con Nisa y nos callamos cuando Daniel María comienza a hablar.

 

 

Antes de comenzar la presentación

 

Daniel, como director de La página joven, la colección de la editorial La Página, destinada a lanzar a autores canarios jóvenes, como es el caso de Nisa. Explica que habían puesto el anuncio de un concurso y que afortunadamente, Nisa participó. Y que es por eso por lo que ahora podemos tener en nuetras manos 'Doce campanadas'. Hace una buena presentación, ya no sólo del libro, sino también de la editorial, recalcando a lo largo de su exposición y más tarde en la rueda de preguntas, que la editorial apuesta por la distribución en todo el territorio nacional, no sólo en el archipiélago canario, superando así un handicap tan fuerte como el que tenemos en las islas, que es precisamente el de la distribución y la promoción. Además, da la noticia de el que libro no sólo saldrá impreso en papel, sino también en formato electrónico. Así que las que no estáis en España, no tenéis excusa ^_^

Finalmente, le cede la palabra al 'padrino'. Alexis Ravelo, un autor canario, que comienza su exposición leyendo un párrafo del libro:

"Adentrarse en la edad adulta significaba algo más que
tener capacidad para probar tabúes que hasta entonces
no estaban permitidos, o disfrutar de ciertas
prerrogativas legales. Suponía salvar un obstáculo,
buscar en otros un apoyo ahora que se tenía consciencia
de estar, en verdad, solo en el mundo, con sus reglas
escritas y no escritas, sus órdenes y parámetros."
(Doce Campanadas, pág. 69).

 

Alexis Ravelo hablando del libro

 

Alexis afirma que este pequeño extracto le parece muy representativo de la obra, comentado además que le ha gustado mucho el 'derecho de los treintañeros a la nostalgia y la añoranza'. Por alguna razón esa frase se me queda grabada a fuego en la cabeza. Aún, días más tarde, sigo dándole vueltas. Explica cómo el libro nos descubre temas como el amor, la soledad, descubrir la vida nocturna y todo desde el punto de vista de un canario que se va a vivir a una gran ciudad, Madrid. Para él, el libro es casi un documental acerca de nuestro tiempo, totalmente contemporáneo, pero con historias clásicas.

Le da la bienvenida a Nisa al mundillo de la literatura, deseándole que tenga mucha suerte y que todo le vaya bien, para acabar cediéndole la palabra.

Antes de adentrarme en su exposición, diré que durante el rato que he estado sentada tomando algún que otro apunte he visto como la carpa iba llenándose cada vez más, hasta que sólo quedaron unos ocho asientos libres. También hay gente que se para un momento en la entrada de la carpa. Son pequeños grupos que al ver que no hay suficientes sillas disponibles, se queda de pie, escuchando desde la puerta, pero que debido al calor, acaban marchándose. Pero a muchos les oigo preguntar a la azafata acerca del libro, y la joven, haciendo su trabajo, no para de repartir folletos. También diré que mientras Daniel y Alexis hablaban, Nisa no paró de beber agua.

Está algo nerviosa y emocionada: lo sé, y no hace falta que ella me lo diga. Ya he vivido la misma experiencia dos veces antes, ya que dos íntimas amigas mías han presentado también sus libros.

 

La carpa

 

Y Nisa habla. Como ya he dicho, está emocionada. Para ella, éste libro ha supuesto el cierre de un ciclo en su vida y que es un homenaje a los amigos, las parejas, las hipotecas, buscar trabajo... Todo eso que aparece cuando terminas los estudios y sales de golpe a la vida laboral. A la vida adulta.

Le escucho decir que la historia estuvo latente en ella durante casi un año hasta que un día salió y la escribió sólo en cuatro meses. Pero claro, siempre hay que hacer correcciones, revisiones y mejoras, por lo que ha tardado un año y pico en ver la luz, por fin, en páginas encuadernadas.

A través de la rueda de preguntas, averiguo algún detalle más: le gusta estar en el lugar del que escribe aunque no sea necesario y que al escribir suele tener en mente el principio y el final, no parando hasta llegar a ese final específico.

Finalmente, comienzan las preguntas por parte del público, aunque cuesta que arranquen un poco. Siempre hay un silencio inicial, que luego se rompe, y las preguntas fluyen una tras otra. Se vuelve a hablar de nuevo sobre el tema de la distribución y Daniel María vuelve a recalcar que han decido escoger una distribuidora que cubre el territorio nacional, que prefieren tener pocos autores pero con mucha cobertura, a muchos autores pero sólo con presencia en el archipiélago. También hace hincapié en el libro electrónico, en la promoción que quieren darle tanto a Nisa como a otros dos autores más, con los que irán en Octubre (si no recuerdo mal) a Madrid para presentar allí también el libro. Y sobre todo, que esperan que el boca a boca funcione, que al fin y al cabo, siempre acabamos haciendo caso a nuestros amigos cuando nos recomiendan algo.

Por desgracia, y como siempre ocurre, todo tiene su final. Es hora de que Nisa comience a firmar autógrafos. Su madre se levanta a darle un bolígrafo especial para la ocasión, causando la risa cariñosa del público. Aprovecho el momento para levantarme un poco y fumar un cigarro. Quiero esperar a que Nisa esté tranquila para poder hablar con ella y hacerle la entrevista.

 

El primer autógrafo es para Alexis

 

Le digo que si tiene tiempo le invito a un café para hacerle la entrevista, pero no puede ser en ese momento porque la familia, como es lógico, quiere llevársela para celebrarlo, así que me apunta su correo y quedamos para otro momento.

 

 

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ENTREVISTA A NISA ARCE - Entérate aquí y ahora de todo lo que nuestra reportera preguntó a la nueva escritora y veterana autora de originales slash

 

Portada de "Doce campanadas", de Nisa Arce

 

El día de la presentación no pudimos hacer la entrevista tras el acto, porque la familia siempre quiere celebrar tus éxitos. Así que al final, quedamos al día siguiente en la puerta de uno de las cadenas de grandes almacenes del país. Tras el saludo inicial y un '¿a dónde vamos?', acabamos en una tetería de la zona, a la que tengo por seguro que volveré. Y espero que sea con Nisa. Cierto es que desde el día anterior tengo 'Doce campanadas' en mis manos, pero no podido avanzar más allá de las dos primeras líneas, donde un pequeño detalle ya mencionado en la presentación, ha vuelto a captar mi atención. Y así, tras una pequeña charla que poco y mucho tiene que ver con el motivo por el que nos hemos encontrado, comienza la entrevista.

 


Por aquí tengo varias preguntas que me han pedido que te haga...

¿Y no tienes alguna tuya?

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Pues mira, sí tengo una. No he podido leer el libro, pero ayer me llamó mucho la atención un detalle. ¿Por qué 'Doramas'?

Algo que a priori puede parecer tan sencillo como es la elección del nombre del protagonista, me resultó un tanto complicado en su momento...

La novela cuenta, a grandes rasgos, la historia de un periodista de Gran Canaria afincado en Madrid que se queda en tierra un 31 de diciembre, cuando por culpa del overbooking pierde su vuelo de regreso a casa. Y mientras se pone a recordar tiempos pasados durante su época de estudiante, se encuentra por casualidad con alguien al que hace cinco años que no ve, y que fue muy importante en su vida…

Dado que mi intención era narrar esa pequeña aventura que tantos canarios han emprendido al marcharse a estudiar a una gran ciudad, quería reflejar, entre otras cosas, el contraste de nombres y expresiones canarias entre las personas de otros lugares y exponer la sensación de 'este mundo no es el mío' cuando llegas, por poner el ejemplo concreto de la novela, a Madrid y te topas con una ciudad enorme que nada tiene que ver con lo que hasta el momento has conocido, en donde las costumbres son muy diferentes y, a la vez, semejantes. Eso mismo me pasa con mi nombre, que es canario y he visto de todo, incluso en una lista de notas de un examen, allá en Madrid, una vez me pusieron 'Visa', como la tarjeta y yo pensando: 'que no, que es Nisa, con n y s'. La gente suele pensar que me llamo “Niza”, o “Nisa Mar”, o “Nissan”, etc, por eso de nuestra pronunciación.

(Inciso para quién no lo sepa: en las Islas Canarias, al contrario que en el resto de España, no se pronuncia la 'c' o la 'z'. Sólo la 's'. Así que podríais escucharnos decir las palabras: deSir, inSiso, pronunSia. Además es una 's' algo aspirada y remarcada).

Pero volviendo al tema del protagonista: le di vueltas y, de todos los nombres canarios que hay (de lo poco que se ha conservado de la lengua de los antiguos pobladores aborígenes de las islas) me quedé con Doramas, porque era el nombre canario que me sonaba menos 'coyo'. (Risas).

(Explicación: un coyo, o coyete, es el término que se usa en Gran Canaria para referirse a los chavales, generalmente de barrio periférico u obrero, que no van a clase, van siempre con chandal, metiéndose en líos. Vamos, un kinki, un yonki o como lo llaméis en vuestra ciudad).

Todo esto viene a que una vez, durante mi época de estudiante en Madrid, una chica de la residencia donde vivía me comentó que tenía un amigo de Gran Canaria con nombre de perro… Cuando me dijo que se llamaba Rayco se me cayó el alma a los pies, ¡porque Rayco es un nombre muy común en Canarias! Así que Doramas me pareció bonito y, además, es por el legado histórico un nombre asociado a la nobleza de carácter, rasgo que es, a mi entender, lo que más define al personaje.

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¿Qué tiene que hacer una slasher para llegar a donde tú estás ahora?

Tiene que tener muchas ganas de querer contar historias, sacrificarse, ponerse todos los días a escribir, sabiendo que habrá días buenos y días malos, y tener paciencia. En 2008, tras participar con esta novela en el concurso de Odisea Editorial, una de las editoriales especializadas en novela LGTB más importantes de España, y no salir seleccionada, justo cuando pensaba en tirar la toalla vi el anuncio de la convocatoria para autores canarios menores de treinta años de La Página Ediciones en uno de los periódicos de aquí y la envié, sin demasiada esperanza. Me llamaron meses después y me quedé flipada cuando me anunciaron que la querían publicar. Y aquí estoy. En resumen, hay que tener mucha paciencia, mucha capacidad de trabajo, constancia y mucho morro. Y suerte también.

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¿Qué es lo que te ha llamado más la atención del mundo editorial? ¿Es cómo te lo imaginabas?

Lo de editar y publicar un libro es un coñazo. Parece muy romántico desde fuera, pero una vez dentro, entre que si lo mandas, que si las revisiones, que si vuelves a leer el manuscrito para las correcciones y de nuevo a reenviarlo... Con ésta, han sido como mínimo cinco revisiones. Pero, pese a todo, cuando eres una enamorada de los libros, estar metido en el mundillo es bonito.

Yo aún estoy en pañales y gateando. La editorial es pequeña, los beneficios tardarán en llegar. Cuando estás intentando hacerte un hueco imaginas que es algo así, pero por muy mecánico que te acabe pareciendo el proceso, no hay palabras para describir la emoción que se siente la primera vez que sostienes un ejemplar de tu libro entre las manos.

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Si llegaras a ser una autora de éxito, ¿querrías contar que eres o fuiste slasher? ¿Qué dirías a quien te preguntara por el mundo del slash?

¿Por qué no? No me importaría explicar en qué consiste ni me avergonzaría de ello, entre otras razones, porque si te compras cualquier manual de escritura te recomiendan empezar a escribir basándote en algo que ya está escrito, es decir, montar historias partiendo de la base de la historia de un tercero, y el slash/fanfiction es, en esencia, eso. Con respecto al slash, me encanta la homoerótica, pero no quiero dedicarme sólo a esto, pues no quiero encasillarme en un solo género, pero renegar de mis orígenes sería una estupidez. Yo empecé escribiendo fanfiction y actualmente en mi blog Más que palabras (dedicado exclusivamente a mis escritos) hay un enlace a mis fics; están ahí y cualquiera puede verlos; si no lo quisiera así, lo quitaría. Pero es una tontería, además, gracias al slash supe que me gustaba escribir y que había gente por ahí afuera a la que le gustaba lo que hacía. Sin ellos, no me habría aventurado a dar un paso más allá y perseguir el sueño de llegar, algún día, a ser escritora profesional.

En cuanto a si me preguntasen qué es el slash, diría que es una vertiente de la escritura de ficción que consiste en narrar una historia a partir de la creación de un tercero, cuya mayor característica es que las relaciones homosexuales entre sus personajes abundan, porque lo ves así aunque no esté en la historia base, ya se den estas relaciones entre los personajes de la obra original o entre estos últimos y personajes inventados.

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Actualmente hay bastantes escritoras de slash original trabajando en muy buenos relatos, que arrastran a un buen número de lectoras. ¿Se podría decir que el slash original está viviendo una Edad de Oro?

¡Sí! Pero lo está viviendo porque por fin se publica. Opino que no es el final de una etapa, sino un inicio. Hay que arriesgarse y estoy contenta de ver a compañeras y amigas, porque así las considero aunque sólo las conozca de Internet, que están cumpliendo su sueño y las están publicando, como es el caso de la editorial Eldalie Publicaciones, o gracias a la labor de la Colección Homoerótica, que cada vez tiene un peso más notorio dentro del género. Entre las autoras que publican este año con Eldalie, están Khira, Nimphie o Aurora Seldon. Todo un lujo. Se empieza a reconocer el trabajo y se agradece.------------

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¿Cuál ha sido tu principal apoyo mientras escribías la obra que ahora nos presentas?

Mi novio. Tardé cuatro meses en escribir 'Doce campanadas' pero su apoyo tras varios envíos y respuestas negativas (el clásico 'lo sentimos, pero no encaja en nuestra línea editorial'), los rechazos, ver que no lo consigues, etc., te hacen plantearte el ¿para qué seguir escribiendo, para qué dedicarle tantas horas si luego acaba en nada? Lo pasas mal, piensas en dejarlo, la moral se te hunde, pero él estuvo ahí diciéndome una y otra vez 'cállate y escribe, déjate de chorradas, que ya te publicarán'. Como dije en la presentación, el creyó en mí cuando ni yo misma lo hacía. También están los correos con consejos de otras autoras, sus ánimos y demás, pero sobre todo, la culpa de que siga escribiendo es suya.

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¿Qué opinas de los premios tanto en el mundo del slash como en el ámbito literario?

Sobre los premios literarios, me quedo con las palabras que me dijo Alexis Ravelo (el escritor que me presentó en la presentación, valga la redundancia): Bienvenida a este mundillo. Si te presentas a un concurso y ganas el primer premio, no sirves. Si te quedas segunda, es que eres buena escribiendo. Desde luego, tener un premio es"necesario" pero conseguirlo es difícil. Los grandes premios están casi todos dados a dedo, así que lo mejor son los premios independientes, para poder decir 'Oye, que he conseguido esto' cuando sigas tocando a las puertas de las editoriales si tienes algo que crees que podría publicarse. Así pues, me temo que son casi imprescindibles para los autores nuevos y desconocidos, como es mi caso, que quieran abrir esas puertas.

Y los premios en el fandom... si es un jurado imparcial el que decide, va bien, pero si es el público el que vota, suele pasar que ganan las que tienen más amigas/conocidas o mayor poder de convocatoria.------------

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Cuéntanos el momento en que te lo has pasado mejor en esta Feria, y el que ha resultado más complicado.

Como no he tenido un momento que haya podido considerar malo, diré que lo más incómodo ha tenido que ver con temas de burocracia y organización, donde no vamos a meternos ahora, quitando los nervios típicos.

Lo mejor ha sido ver a la familia, a los amigos, a gente que conoces de Internet y su apoyo. Ves que están ahí y eso no se puede comprar ni con todo el dinero del mundo.

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¿Cómo te has sentido al estar hablando de tu trabajo delante de tanta gente?

No es incómodo, pero lo pasas mal. Aún estoy demasiado verde como para tener confianza ciega en lo que hago. Pero sobre todo lo pasas mal al hablar delante de tu familia. Que sí, saben que escribes pero no sobre qué exactamente y se siente cierta vergüenza porque no sabes cómo se lo van a tomar y surge esa duda, el ¿qué pensarán? Quieras o no, una vez se publica, lo expones al mundo y deja de pertenecerte, metafóricamente hablando. Y es algo íntimo, porque considero que hay sentimientos, pensamientos y sensaciones que sólo puedo expresar al escribir. Por eso surge la duda y un poco el miedo de cómo reaccionarán. Afortunadamente, por ahora ha sido para bien, pero ese es el riesgo al que toda persona que escribe se ha de enfrentar.----------

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¿Para cuándo tu próxima novela?

Estoy trabajando en ella actualmente. Llevo unas ochenta páginas escritas y es diametralmente opuesta a esta. Básicamente, trata ese “fenómeno” que siempre me ha llamado la atención: en Canarias, concretamente en Gran Canaria, por nuestra situación geográfica, tenemos varias comunidades de personas provenientes de países lejanos que se asentaron aquí y formaron familias que ya llevan varias generaciones en la isla. Coreanos, hindúes, rusos, nórdicos… Me encanta cuando me topo con un chico de mi edad de rasgos orientales (vaya, que si te dicen que es de Seúl y vino a hacer turismo, te lo crees) y que cuando abre la boca para hablar resulta que es ' más canario que'l gofio'.

Así que el protagonista de mi nueva novela es un surfista nacido en Fuerteventura, muy canario él, pero de padres finlandeses (los hay muchos también, por cierto, sobre todo hijos de alemanes) que a lo largo de toda su vida, pese a ser un deportista de éxito y disfrutar de una existencia lo que se dice feliz, ha arrastrado una sensación de desarraigo, de encontrarse entre dos realidades muy distintas, de ser siempre extranjero, tanto en su tierra natal como en aquella donde están sus raíces.

Tras la muerte de su madre decide marcharse una temporada a Finlandia a descubrir sus orígenes sami, y… como decían en el Un, dos tres… Hasta aquí puedo leer.

Por cierto, será mi primera novela no homoerótica. Espero tenerla terminada antes de que acabe el año. Pero tranquilos, que tengo otra homoerótica en mente para más adelante, je je.

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Al igual que parte del staff de Intruders es de raíces sudamericanas, gran parte de su público también lo es y ayer mismo se decía en la presentación, porque alguien lo preguntó, que tenías la suerte de escribir en un idioma que te abre las puertas a varios países. ¿Cómo convencerías a ese público de que compre tu novela?

Lo complicado es que el libro físico no llega allí, pero me sorprendió mucho que Daniel María (el editor) comentara que la novela se lanzará también en formato e-book gracias a los canales de distribución de Publidisa. Confío en que pongan un extracto en la página web de la editorial. Desde luego, es complicado, dependerá en mayor medida de buscar promoción en portales especializados, que algunos lectores me conozcan de antes y, sobre todo, del boca a boca. Aunque esta novela tiene un aire muy español, creo que puede gustar en cualquier lado porque aunque es muy urbana y la temática que trata es universal.

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Hablemos de lo que es para un canario llegar a la Península. Echar de menos nuestro clima, la humedad, la sensación que tienes cuando te metes en el metro, no ver el mar. Pero también está la cuestión del 'idioma'. Nosotros tenemos expresiones y formas de decir las cosas que allí chocan. ¿Cómo lo has resaltado en la novela?

Pues varias de ellas están en cursiva, como el 'mi niño' (una expresión muuuy utilizada aquí a todas horas a la hora de dirigirte a otra persona). Es cierto que probablemente a la gente de allá quizás les choque cuando lo lean, porque no entenderán ese puntillo y dirán '¿y esto a qué viene?'.

En la novela se muestra que los amigos de Doramas (nombre del protagonista) ya están acostumbrados al 'ustedes' (los canarios hablamos de ‘ustedes’, no de ‘vosotros’) y algunas de sus expresiones, pero también se muestra ese primer contacto entre él y la calle: personas que le miran raro o que no entienden a lo que se refiere (el mítico ‘perdone, ¿ya pasó la guagua?’ [Risas]) e incluso esa sensación de que cuando dice que es canario, parece que automáticamente ya cae simpático...

Todo eso está basado en experiencias personales. ¡Si es que tengo una gran amiga allá, en Madrid, que después de diez años se sigue cachondeando de mis ‘Ños’ cuando se me escapan!

Por cierto, todo esto, dicho con todo el cariño del mundo, ¿eh? Con lo que yo quiero a los madriles…

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Me he dado cuenta de que efectivamente, haces algunas referencias a determinadas cosas que hay aquí, pero no en Madrid. Se menciona una 'marca de galletas que no había encontrado en todo Madrid', alguna bebida... pero no das marcas. Y la verdad, es una pregunta tonta, pero es curiosidad. ¿No has puesto la marca para no darle publicidad, es estilo propio tuyo, o cuestión que viene de tu revisor?

(Risas). Es cosa mía. No lo puse por no dar publicidad gratuita, aunque todos los canariones sabemos que hay cuatro cosas en concreto que, cuando pasamos fuera una temporada, echamos terriblemente de menos: las ambrosías T****, el agua con gas de F*****, el C***** de fresa y las galletas B******.

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Leyéndolo, he tenido la sensación que cuando hablas de Madrid eres algo más concreta, o sea, especificas más nombres. Se habla de Chueca, Gran Vía, Moncloa, Malasaña, Sol, el Retiro... Sin embargo de Las Palmas de Gran Canaria, por poner un ejemplo, sí mencionas Vegueta y el parque Santa Ana, y también la playa de Las Canteras, pero eres muy genérica. Incluso, cuando se describe la 'zona del puerto' por donde está la casa de Doramas aquí, tengo la idea de que es por la parte de la Isleta, por la descripción que haces. ¿Ha sido sin darte cuenta, o por algo en concreto? ¿Tal vez echas de menos vivir en Madrid?

Básicamente, por facilitar la labor de ubicación al lector. Me guste o no, Madrid es una ciudad mucho más conocida que Las Palmas de Gran Canaria. Con decir que los personajes están por Gran Vía, un gran porcentaje de los lectores ya se hacen una idea de lo que ello implica. Lo mismo pasa con mi ciudad: menciono los que son, quizás, los rincones más conocidos y he añadido una pequeña descripción para que el que tenga curiosidad, se valga de San Google e investigue…

 

Plaza de Santa Ana

 

En cuanto a lo de la casa de Doramas, se apunta a que está cerquita de la Plazoleta Farray, justo en el barrio de Guanarteme, al lado de la Playa de las Canteras; un lugar que a mí particularmente me fascina y al que quería homenajear en esta novela.

 

Plazoleta Farray

 

Gran Canaria - Playa de las Canteras

 

Sobre lo de si echo de menos vivir en Madrid… Lo cierto es que soy una persona urbanita, me fascina viajar a grandes ciudades y me encanta estar en ellas (Madrid, Barcelona, Londres, Roma…), pero para vivir, lo que se dice vivir… Prefiero mi tierra ^^

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Alexis Ravelo también comentó en la presentación que le había gustado la novela porque se había identificado con, y cito textualmente, 'el derecho de un treintañero a la añoranza y la nostalgia'. Tú misma comentaste que esta novela te ha servido para cerrar una etapa de tu vida y pasar página, poder continuar un camino nuevo. Pero aún así, ¿qué es lo que echas de menos? ¿Qué añoras más de tu infancia o de tu época de estudiante?

No es tanto la añoranza de la infancia, sino la añoranza de esos días en los que sentías que podías comerte el mundo, que todo era posible y tenías cientos de planes para el futuro que, con el paso del tiempo, se van diluyendo a medida que te adentras en las relaciones sociales concisas (de pareja, de amistades duraderas, laborales, familiares).

Yo sólo estuve un año viviendo en Madrid y cuando llegué allá tenía grandes expectativas de dedicarme al mundo de lo audiovisual. Finalmente, aunque finalicé mis estudios con creces de vuelta a la isla, no me dediqué a ello. Ahora mismo tengo casi 28 años y mi realidad no es la que pensaba a los 18, pero, sinceramente, me alegra que así haya sido, porque no cambiaría mi actualidad por nada del mundo. Sin embargo, ahí está ese derecho al que hizo mención Alexis, el cual ejercen los personajes de esta novela.

Sobre mi época de estudiante… Supongo que las marchas por la Chueca de principios de la pasada década. Era genial el ambiente, jeje. Ahora si me sacan de bares por ahí, a las doce de la noche ya estoy dando cabezazos xDDD

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Siguiendo el hilo de ese derecho, para mí Doramas y Jaime representan algo opuesto entre ellos. Uno parece seguir la practicidad de 'ya no soy un estudiante, no puedo vivir del cuento como quien dice, tengo que sacarme las castañas del fuego y salir a la vida laboral aunque deje atrás mis sueños', mientras que el otro va más en camino de 'quiero seguir con mis ideales de juventud, quiero seguir siendo ese inconformista que busca su camino contracorriente'. ¿Con cuál de los dos te idenficas más? ¿Crees que es lógica esa evolución? ¿Te ha servido esta novela para evolucionar de esa forma?

No me identifico ni con uno ni con otro de forma radical; más bien, diría que tengo cosas de cada uno de ellos. Soy una persona práctica, realista y me considero responsable y condescendiente a la hora de trabajar, pero por otro lado soy una soñadora que se resiste a aparcar del todo ese inconformismo juvenil.

Sobre esa evolución, me temo que es algo, entre comillas, inevitable. A medida que vas ganando en experiencias y vas aprendiendo el valor de lo que realmente importa (el amor en todas sus facetas, desde el de pareja hasta el de la amistad), o vas viendo morir a gente a la que quieres, no te queda más remedio que mirar el mundo con otros ojos. La sociedad te impone que restrinjas tus aspiraciones para amoldarte; la manera en que luego tú lo hagas, depende de cómo interpretes esos conceptos de libertad y felicidad a los que también se hace mención en la historia.

En resumidas cuentas: vive el presente, pero no olvides quién fuiste y, sobre todo, quién querías ser. La mayoría de las respuestas están en nosotros mismos.

Y sí, ha sido una especie de terapia, je je. Mucha gente me suele decir que estoy obsesionada con el paso del tiempo… Espero que, cuando lean esta novela, puedan comprender un poco mejor lo que hay en mi cabeza.

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Y la última pregunta que quiero hacerte, sin destripar la novela. Tú, yo y quien más la haya leído a estas alturas, sabe cómo termina la historia. Personalmente, cuando leo un fic o una novela, siempre me hago la pregunta de '¿qué pasará en su futuro?'. Es decir, si la historia continuara, ¿crees que Doramas y Jaime podrán seguir, sin mucho problema, el camino que quieren emprender, que parece ser casi el mismo que han seguido sus amigos?

A veces he pensado un poco en cómo seguiría (¿deformación de fanficker, como bien dices? Jajaja). En mi opinión, seguirían luchando por lo que quieren, a su manera; que lo hicieran sin problema, lo dudo. La vida no es fácil, pero esos obstáculos son los que la convierten en apasionante, sobre todo para un escritor… porque cualquier detalle, cualquier vivencia, puede acabar convertido en un montón de palabras.

 


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Tras todo ésto debo añadir algo, que Nisa misma sintió como un halago. Soy fumadora y compulsiva. De esas que cuando está concentrada en algo, necesita un cigarro en la mano aunque sea para saber que el cigarrillo está ahí. Pues bien, durante la entrevista que entre una cosa y otra duró algo más de tres horas, así como con el libro, cuya lectura me llevó todo el día, NO he fumado. Quiero decir con esto que para mí ha sido un enorme placer estar con ella, conocerla y poder entrevistarla para Intruders, de la misma forma que lo ha sido leer 'Doce campanadas', libro que recomiendo activamente, ya que considero que hay una gran generación que puede identificarse con él.


Entrevista realizada por Pescadora de Estigia.
Redactada por Pescadora de Estigia y Heiko.

 

XXII FERIA DEL LIBRO de Las Palmas de Gran Canaria.

Un canario en la Península

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UN CANARIO EN LA PENÍNSULA - ¿Qué hace un chico como tú en un sitio como este? Pescadora de Estigia te acerca más aún al protagonista de la obra de Nisa Arce.

¿Quieres conocer el lugar de origen de Doramas? Para comprender su mundo, Pescadora de Estigia te cuenta qué significa ser canario, y lo que supone el tránsito desde las Islas a la Península.

Intruders te trae el Planeta Slash... y el resto del universo ;)

 

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Como ya habrán leído por aquí, Nisa Arce ha presentado su segunda novela recientemente. Cuando vi el aviso me impactó por dos motivos: una autora 'de las nuestras' publicaba su segunda novela y ¡es canaria! Puede parecerles una tontería, pero para mí no lo es. Entiendo perfectamente que much@s de ustedes son de la Península Ibérica y que much@s otr@s no serán ni españoles, por lo que he decidido escribir este artículo. Lo que pretendo es hacerles llegar mi percepción, que en definitiva es la de muchos canarios, cuando llegamos a la península. ¿Por qué? La razón es sencilla: Nisa ha tenido la gran suerte de que su novela va a ser distribuida por la península. ¿Es importante? Para un canario, sí. Porque, aunque políticamente las Islas Canarias sean españolas, geográficamente somos africanos. Estamos más cerca de Marruecos y del desierto del Sáhara de que la península, con la que nos separan más de 2.000 km. Es por ello que sufrimos grandes handicaps para todo. Y lo que pretendo con este artículo es hacerles entender a aquellos que nunca han estado por aquí o que no tienen amigos canarios a los que preguntarles, esas pequeñas diferencias que hay entre ustedes y nosotros. De la misma, también me gustaría que si alguna de nuestras lectoras sudamericanas lee el libro, pueda entendernos también.

Supongo, o al menos espero, que se hayan dado cuenta de que en este primer párrafo he hablado usando 'ustedes', en vez de 'vosotros'. Es normal, en canarias usamos el 'ustedes' aunque muchas veces les pueda parecer que lo hacemos por respeto, no es por eso. Es simplemente nuestra forma habitual de hablar. Una íntima amiga mía es de la península, nos conocemos desde hace años y aún me dice de vez en cuando 'No me digas el ustedes que me siento vieja'. Y yo siempre le respondo: 'No puedo evitarlo, me sale por mucho que lo controle'.

Como ya he dicho, la lejanía que tenemos es un gran handicap para nosotros. Estamos lejos, carecemos de muchas cosas y tenemos que importarlas. Es más, importamos muchos más productos de los que exportamos. Desde luego, esta lejanía encarece productos tan básicos como es la comida. Aquí no hay grandes pastos para mantener rebaños de vacas de las que obtener leche, así que en muchos casos tenemos que importarla (lo que sí nos sobran son cabras y ovejas, de ahí que la mayoría de nuestros quesos sean de la leche de dichos animales). De acuerdo, no pagamos el IVA, pero sí tenemos el IGIC, nuestro propio impuesto. Sí, también algunos estarán pensando en que durante muchos años hemos sido 'puerto franco' y que tenemos ciertas ventajas fiscales, sobre todo en temas de alcohol y tabaco. Pero eso no impide que tengamos que pagar un kilo de papas a más de 1 €uro de forma habitual.

¿Váis pillando por dónde van los tiros? Hay muchísimas diferencias en la vida cotidiana entre ustedes y nosotros. De ahí este artículo, y sí, ya sé que me repito (incluso más que el ajo, pero es que quiero que quede bien claro). Como ya he dicho, geográficamente somos africanos y eso nos influye sobre todo en el clima. Pero esto os lo explicaré más adelante, antes dejadme que os cuente bien de qué trata la novela de Nisa.

Doramas, un chico de mi ciudad, Las Palmas de Gran Canaria (en Gran Canaria, no en la isla de La Palma) se marcha a Madrid a estudiar Periodismo. Y allí, gracias al tablón de anuncios de la facultad conoce a Jaime, quien más tarde será su pareja. A lo largo de la novela nos encontramos con algunas situaciones que para ustedes pueden ser ridículas, pero que es la realidad de un canario cuando llega a la península. Y antes de adentrarme más en ese tema, quiero recalcar que no sólo me he sentido identificada con Doramas por esto, sino también por la etapa de su vida que nos cuenta Nisa. Doramas lleva diez años en Madrid, y el libro nos los presenta como un joven que ya ha terminado sus estudios, trabaja y se reencuentra con Jaime una noche de fin de año porque no ha podido volver a Gran Canaria debido a un problema de overbooking.

Para mí, ambos demuestran una dualidad existente en cada uno de nosotros cuando llegamos a los veintimuchos, rozando los treinta y pocos. Ya no eres un niño, ya no se 'vive del cuento' porque eres estudiante, ahora te sacas las castañas del fuego porque no te queda más remedio, y a veces tienes la sensación de que no has conseguido aquello que querías cuando eras más joven y estudiabas. A veces tienes la sensación de haberle dado la espalda a tus ideales y a tus sueños. De ahí que parte de mí se haya sentido identificada.

La otra parte es la que ya he mencionado y sobre la que paso a extenderme.

 

-¿Y cómo es que te viniste tan lejos?
-En la Universidad de allá no hay Periodismo. Y total, como tenía que salir de la isla, lo hice a lo grande.

(Doce campanadas, pág. 28)

 

Somos ochos islas, de las cuales sólo dos se pueden considerar 'importantes': Tenerife y Gran Canaria. Somos los que tenemos los puertos y los aeropuertos con más afluencia, cada isla tiene la capital de su provincia, la densidad de población son las mayores del archipiélago... Y las dos que tienen Universidad (sé que en Lanzarote se imparten Turismo y Enfermería, pero nada más, así que campus universitario tal cual, sólo las dos mencionadas antes). ¿Pero no he dicho que Doramas se fue a Madrid a estudiar? Sí, por una sencilla razón: en Gran Canaria no se imparte la carrera de Periodismo. Pero no es la única, pasa lo mismo con Matemáticas, Psicología, Ingeniería Aeronáutica, Ciencias Medioambientales, y así, un sin fín de carreras y especialidades que no se imparten. ¿Qué opción tenemos? Con suerte irnos a Tenerife si la hay, y podemos optar a ir allí si hay plazas suficientes, o si no, irnos a la Península, donde los destinos generales suelen ser Madrid y Barcelona.


Pero, ¿qué es lo que siente un canario la primera vez que llega a estas ciudades, concretamente a Madrid? Lo primero: el clima.

El clima dominante en Canarias es el clima tropical seco y húmedo pero debido a su posición en medio del Atlántico y a su relieve existen numerosos topoclimas muy significativos. En realidad las Canarias están a caballo entre la zona de circulación oeste que genera el frente polar y las altas presiones subtropicales que se generan en las Azores. Aunque el régimen de vientos de alisios es dominante, la variación estacional del anticiclón de las Azores permite la llegada de masas de aire polar, y la proximidad al continente africano, a la altura del Sáhara, permite la llegada de masa de aire tropical continental secas y cálidas. Los centros de acción principales son el anticiclón de las Azores y la posición de la Zona de convergencia intertropical, pero también, y de forma secundaria, el frente polar y las bajas presiones saharianas.

(Wikipedia)

 

¿A que no lo habéis entendido? ¿Os lo explico mejor? Tenemos un clima que no hay quien lo entienda. Voy a centrarme en Gran Canaria, que es mi isla y también la de Doramas. Son unos 1600 km. cuadrados de extensión, pero eso da igual. Estás en la capital con un calor asfixiante y vas al campus universitario de Tafira, que está a menos de 5 km. de la estación de guaguas y al bajarte de la guagua pueden ocurrir dos cosas: si es verano habrá por lo menos 3º más de temperatura, con un sol que rajará las piedras, y si es invierno estará nublado, con 3º menos de temperatura y posiblemente lloviendo. Pero es que si después de Tafira vas al siguiente pueblo, habrá vuelto a cambiar el clima. Otro ejemplo más claro: el día de la presentación me levanté a las 9:00 de la mañana, saqué al perro y estaba todo nublado y hasta hacía frío. A las 12:00 hacía un calor insoportable.

Además tenemos un fenómeno meteorológico que denominamos Panza de Burro que consiste 'en una acumulación de nubes de baja altura que actúa como pantalla solar, provocando una sensación térmica de refresco' (Wikipedia). Aunque lo cierto es que por muy nublado que esté, sigue haciendo un calor bochornoso. También tenemos otro fenómeno conocido como Siroco o Calima, que para nosotros representan vientos (que ya a nuestras islas vienen atenuados y no son muy fuertes) que arrastran consigo arena del Sáhara, por lo que hay polvo en suspensión, que acaba acumulándose en las ventanas, los coches, la ropa tendida a secar, es decir, en cualquier superficie. Además, se pierde visibilidad porque la ciudad está cubierta de una 'capa amarilla' y que desde luego, como tengas algún problema respiratorio, es muy probable que acabes en un centro sanitario con una mascarilla de oxígeno. Y sí, al respirar el aire 'tiene sabor a tierra'. Tened en cuenta que dentro una misma isla hay muchos microclimas pero añadidle que también que las islas orientales (Lanzarote y Fuerteventua) son mucho más secas y más áridas que las occidentales (La Palma, El Hierro y La Gomera) que son mucho más húmedas y más frondosas.

 

Gran Canaria - Playa de las Canteras



Eso sí, esto es una isla, por lo que tenemos agua por los cuatro costados. Y mires por donde mires, y hacia donde mires, siempre verás el mar. (Vale, a no ser que estés en medio de la ciudad y tengas un edificio delante, y como no seas Clark Kent no podrás atravesarlo con la vista). Y siempre hay humedad. Tenemos ese calor húmedo y pegajoso, ese que hace que cuando sales de la ducha y coges la toalla, no te seques el agua sino el sudor. Pero también tenemos un frío húmedo que te cala hasta los huesos y da igual la ropa que te pongas encima, porque se humedece, se enfría y a ti te da más frío.

¿Y todo este tostón para...? Pues para deciros que cuando nos bajamos del avión nos da un golpe de aire seco que casi no podemos ni respirar. Nos falta algo, y es la tremenda humedad del ambiente.

 

(...) Rescató un pañuelo del bolsillo y lo usó como pudo antes de desecharlo.
-¿Estás resfriado?
-No, es que me sangra la nariz. El ambiente es muy seco, aún no estoy acostumbrado.

(Doce campanadas, pág. 31)

No es una exageración ni mucho menos. Nos pasa. Y es doloroso a la par que asqueroso xDD.

Pero además, esto también conlleva otro problema añadido: la ropa. Como aquí hace calor, aunque estemos en invierno y usemos abrigos, no son los abrigos polares o con buenos forros, que se pueden comprar en la península. De hecho, un canario sabe que si va a pasar temporadas allí, lo primero que tiene que hacer es comprar ropa de abrigo. Aquí le va a ser muy difícil encontrarla, y si la encuentra será en determinados sitios donde le van hacer un atraco a mano armada con los precios de las prendas. ¿Para qué traer un abrigo de piel de chinchilla (dejemos la conciencia ecológica para otro momento, es un simple ejemplo) a una isla donde no se van a vender grandes cantidades? ¿Para qué traerlo, si el comerciante va a tener que doblar y triplicar el precio, haciendo aún más difícil su venta? Aquí suele hacer calor la mayor parte del año, sólo tenemos 'invierno' de diciembre a febrero (y este año ni eso, que el 31 de Diciembre estábamos a 30º) así que nos gusta ir con ropa cómoda y fresca: bermudas, pantalones cortos, vaqueros, camisetas de algodón... Desde luego, si hay que vestirse bien, con un buen traje de chaqueta por motivos de trabajo, se hace. Pero para los momentos de ocio, cuando no estás trabajando, o vas al bazar de la esquina de tu casa a comprar el pan, vas cómodo y casi casi ligero de ropa. Incluso en verano, es normal montarte en una guagua y ver que la gente va a la playa. ¿Cómo lo sabes? Pues por los trajes cortos de tiros de las chicas, y las bermudas (sin camisa) de los chicos. Además el atuendo suele incluir tablas de surf, boggies, sombrillas para el sol...

Otro gran problema es el acento y el dialecto.

 

-Doramas- dijo, estrechándole la mano.
Él abrió los ojos en una mueca de sorpresa.
-Qué nombre tan raro. ¿De dónde eres?
-De Canarias.
-Perdona, es que nunca lo había escuchado antes.
Doramas le restó importancia y buscó un bolígrafo con el que rellenas las solicitudes que había cogido en Administración.
-Tranquilo, ya estoy acostumbrado. Desde que estoy aquí es como si con decir de dónde vengo, ya cayera simpático.
(Doce campanadas, pág. 25)

-Qué acento tan chulo tienes. ¿Te lo habían dicho alguna vez?
(Doce campanadas, pás. 134)

 

Obviamente tenemos palabras que allí no se dicen y que cuando te las escuchan te miran sin entenderte. Palabras como por ejemplo: guagua (autobús), papa (patata), ñoños (dedos de los pies), olla (cacerola, perol, vamos, la batería de cocina), millo (maíz), piña (mazorca de maíz), playera (calzado deportivo, es decir, esos zapatos de cordones que usan los deportistas, como los baloncestistas. Bambas o tennis), cholas (sandalias, las que usamos para la playa de suela fina y una tira que coge los ñoños). Y son sólo algunos. Luego está el 'Ños', expresión que usamos para resaltar cualquier cosa que nos llama la atención. Es normal oírnos decir eso de '¡Ños! Mira que cosa tan bonita', o '¡Ños! No te pases tío'. También somos muy cariñosos al hablar. Da igual que sea tu familia, o el dependiente de una tienda, pero el caso es que las palabras 'cielo' y 'cariño', no se nos cae de la boca. Y por supuesto, como ya he comentado antes, el uso del 'ustedes'.

 

Guagua

 

Papas con mojo

 

En el extracto podemos ver dos cosillas: la extrañeza por el nombre y la sensación de 'soy canario, ya caigo bien'. Contando un poco de historia les diré que cuando fuimos conquistados, allá por el 1478, aquí había habitantes, más tarde conocidos como los guanches. Por supuesto, hay parte de su cultura que aún sigue vigente siglos después, en algunas expresiones, pero sobre todo en nuestra cultura popular y sus nombres. Y hay nombres guanches muy bonitos: Doramas, Yanitza, Yaiza, Idaira, Tenesor, Iraida, Dayra, Nayra, Abián, Acaimo, Aday, Aitami, Ruymán... Claro, son nombres medianamente comunes en las islas, pero cuando llegas allí y dices 'Hola, me llamo Chedey', no pueden evitar mirarte raro y decirte '¿Me lo repites?'.

Si a eso le juntamos nuestro acento, que es suave, sin pronunciar las 'c' o 'z', sólo las 's', de forma algo marcadas, pero a veces aspiradas (sobretodo a final de plurales), es lógico que nos digan 'No te entiendo'. Aunque voy a darle una gran patada al diccionario de la Rae, les voy a escribir unas frases tal y como yo las pronunciaría, no cómo las escribiría.

"En Canarias no pronunsiamos ni la se ni la seta, sólo la ese. Es por eso que muchas veses en algunos sitios no nos entienden al hablar y tenemos que repetirnos una y otra ves hasta que al final parese que más o menos nos entienden, aunque nos cuesta."

Sí, si no están acostumbrados a tener a un canario cerca, no sabrán si al oírnos decir 'casar' nos referimos a que alguien va a casarse y formalizar su relación con su pareja, o que son dos amigos que se van a cazar al campo, si no es por el contexto de la conversación. También, por alguna razón que casi ningún canario entiende, los peninsulares parecen no entendernos cuando pronunciamos la 'ch'. Otra expresión típica de aquí es el 'muchach@' o simplemente 'chacho', pero por norma general en la península piensan que decimos 'muyayo' o 'yayo'.

El otro punto que vimos en ese párrafo era la sensación de 'soy canario, ya caigo bien'. ¡No es broma! Lo que voy a decir ahora puede malinterpretarse, y espero que no sea así. La inmigración existe y ahora mismo, tanto en la península como en las islas hay muchos sudamericanos, como en su momento los españoles emigramos a sudamérica. Desgraciadamente siempre encontraremos en nuestro camino a alguna persona racista o que tiene sus reservas al encontrarse con gente de otra nacionalidad. ¡Ojo! No estoy diciendo que en la península sean racistas. Pero lo que sí es cierto es que cuando un canario llega a la península y va a una cafetería o a cualquier otro negocio, muchas veces ha pasado que nos miran raro porque nuestro acento les confunde y piensan que somos extranjeros. Basta que dé la casualidad de que, disimuladamente o no tan disimuladamente te pregunten de dónde eres y respondas 'Soy canario', para que la cara les cambie de forma completa y te traten diferente. Se vuelven más amables, más simpáticos e incluso se atreven a hacer chistes. No me preguntéis el por qué es así, sólo sé que lo es.

Otras de las grandes diferencias, y que a mí en particular me ha traído problemas en mis estancias vacacionales en la península, es una acción tan simple y cotidiana como beber agua. No estoy de broma. A mí que me den un vaso de agua del chorro (o sea, del grifo), me da asco. ¿Por qué? Porque hacer eso en las islas es impensable. El agua que bebemos es agua mineral embotellada, nosotros no podemos abrir el chorro y beber agua porque no es agua potable. Es agua marina desalada y tratada con diferentes agentes químicos para darle uso. Sí, fregamos, nos duchamos y tirarmos de la cisterna. Pero no bebemos agua, que aparte de venir por unas tuberías que vete tú a saber el estado en el que están, tiene cloro, cal, boro y demás sustancias. A mí me han llegado a llamar tiquismiquis y finolis por negarme a beber agua del grifo e ir a comprar una botella de agua mineral. Que ustedes en la península pueden hacer eso, me alegra, pero los canarios no podemos. No lo concebimos y cuando llegamos allí, te acostumbras a eso después de años, porque tenemos nuestros reparos. (Me sigo remitiendo a que por mucho que sea agua potable lo que os sale del chorro... ¿se han planteado el estado de las tuberías por las que va esa agua?).

 

 

Agua mineral Firgas

 

 

Logo de agua mineral Firgas

 

Como también he dicho al principio, somos islas y debemos importar productos, pero apenas exportamos. Al igual que en la península existe una serie de productos autóctonos, ya no sólo por cultura popular de cada autonomía, sino marcas propias de la ciudad o la comunidad, aquí también. ¿La diferencia? Que ustedes vienen aquí y seguramente las encontrarán, nosotros allí no. De hecho en la novela de Nisa, cosa que también reflejo en la entrevista, se habla de 'unas galletas que Doramas no había encontrado en Madrid'. Como ya he dicho, bebemos agua de botella, incluso tenemos reparto de agua a domicilio. Una vez a la semana, el repartidor te toca en la puerta, le pides las cajas de agua que quieres y te las trae. Además, aquí se consume mucho un agua con gas específica. Allí, en Madrid mismo, sólo la puedes encontrar en uno o dos establecimientos de una cadena de supermercados francesa con un pajarito rojo en su logotipo. ¿El chocolate y las galletas de toda la vida de aquí? Ahora mismo sólo he llegado a verlos en un sitio, que siempre nos anuncia que llega la primera y tiene sus 8 días de oro y sus semanas fantásticas, porque esa semana tenían una feria de productos canarios. De la misma forma, hay una empresa que es la embotelladora de esos refrescos azucarados de Cola, Naranja, Limón y Lima, de una marca americana muy conocida, que saca preciosos anuncios navideños (con ositos blancos y papá noeles, de rojo y blanco... ¡anda! ¡Rojo y blanco! Los colores de la marca), pero que también fabrica su propia marca de refresco, que comparte su nombre con un tipo de mechero (sí, ese mechero de diferentes colores que se vende en todos los bazares y tabaquerías). Esta bebida tiene el conocidísimo sabor de naranja y de limón, y desde los años 80 fabrica también el sabor de 'manzana'. Pero su producto estrella, que está desde el inicio junto la naranja y el limón, es el refresco de FRESA. Sí, has leído bien, FRESA. Puede que los de naranja y limón hayan sido desbancados en el mercado por las grandes marcas internacionales, pero no han podido con nuestro refresco de fresa. Es más, la marca blanca y roja de la que hablaba antes, en su gama de Limón y Naranja, sacó hace años y en exclusiva para Canarias, el sabor a fresa para intentar desbancar del mercado a nuestro refresco. No lo consiguieron.

 

 

Ambrosía Tirma

 

 

 

Clipper de fresa, el refresco que destronó a la Coca-Cola

 

 

 

Galletas Bandana

 

 

Gofio

 

 

Peya de gofio

 

Para ir finalizando, diré que a no ser que nos vayamos a una ciudad costera, los canarios lo pasamos mal en la península cuando miramos al horizonte y vemos una línea divisoria entre el mar y la tierra. Aquí al mirar el horizonte vemos una degradación de azules, desde el celeste del cielo hasta el oscuro azul del mar. E impacta ver que sólo tienes tierra y tierra y más tierra por todos lados, no ver el Atlántico, no oler su sal ni su humedad.

¿Otro de nuestros problemas? El Metro. Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad pequeña pero grande. Me explico: es pequeña porque es la capital de una isla, pero para ser precisamente eso, es grande. Tenemos nuestro servicio público que se remite simplemente a taxis y guaguas. Por alguna extraña razón de política quieren hacer un tren de cercanías para comunicar la ciudad con la parte sur, pero eso es otro tema. Por la orografía y la composición del terreno (generalmente roca basáltica por nuestro origen volcánico) es prácticamente imposible excavar a grandes profundidades, de ahí que no tengamos Metro. De tal forma, cuando un canario llega a Madrid es lógico que se pierda en esos túneles. Seguramente ustedes estarán acostumbrados a ir por él, conocerán las líneas que deben coger para ir de un sitio a otro. Pero si ya de por sí, cuando eres extranjero en una ciudad es difícil moverte por ella, así que cuando te metes en un Metro ocurren dos cosas. La primera (ya no sólo los canarios, sino cualquier persona que no ha estado nunca en un Metro) es la sensación de agobio y de claustrofobia (aunque esa persona no lo sea). Es la sensación de estar a varios metros de la superficie terrestre, que se une a la falta de aire 'limpio' (que sí, que el aire de las ciudades muy limpio no es, pero el del Metro está viciado), la falta de luz solar (lógico, estamos bajo tierra), la sensación de que existe la posibilidad de que 'se derrumbe el techo' que padece tu subconsciente. Si a eso le añadimos que no conocemos bien la ciudad, no conocemos el metro en sí, y que para leer el plano necesitas una lupa, aparte de un manual de instrucciones (cuando es la primera vez que lo ves), pues os podéis hacer una idea.

Sé que todo esto por separado pueden parecer tonterías, pero cuando te marchas de casa y se junta todo puede llegar a convertirse en un mundo. De hecho, hay gente que no lo supera y vuelve a casa. De la misma forma que peninsulares emigrados a las islas o a otros sitios acaban volviendo también a casa, aunque mayoritariamente lo hacen por extrañar a la familia.

Espero que les haya gustado el artículo, y que después de leer esto, al tener entre las manos la novela de Nisa, puedan comprender mejor a Doramas. Y si tienen algún amig@ canari@, también l@ entiendan.

Muchas gracias por leer.

Pescadora de Estigia.

 

 

XXII FERIA DEL LIBRO de Las Palmas de Gran Canaria.

ENTREVISTA NISA ARCE

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